Topofílmica

Por Frater Ignatius


Cuando a uno lo arrebata la pasión por el cine, comienza a metamorfosearse en una especie de topo fílmico. Quiero decir, inicia esa andadura ya sin retroceso, hacia el encuentro de películas casi extraviadas tanto en el universo físico (mercados, vías, tianguis, particulares, etc.), como en el universo virtual de la poderosa internet. He tenido que iniciarme en las minucias de los llamados P2P. Son programas de intercambio de información entre cibernautas. No todas funcionan igual y en ocasiones fallan. Lo cierto es que he podido rescatar verdaderas joyas cinematográficas con estos instrumentos invaluables. Esto se lo debo a mi estimado amigo Enrique Pardo, conocedor a fondo de todos estos vericuetos y magias del mundo de las computadoras. En programas de intercambio utilizo el Vuze, una maravilla. También hago uso de emule, aunque es un poco lento pero puede uno bajar verdaderas gemas. El J Downloader es absolutamente extraordinario, no sin fallas, pero de una gran potencia. También es posible ir al Youtube y bajar los videos con una poderosa herramienta llamada Atube Catcher. Esa se la recomendé a Enrique, intentando devolver en poco el inmenso regalo que me otorgó en lo referente al mundo del silicio. Los metabuscadores son de gran ayuda en el momento en que uno pretende buscar "más allá" de todo. Utilizo para tales menesteres a TRUVEO. Cuando navego en los océanos ignotos de oriente, incursiono en páginas en ruso o en chino con la gran ayuda del traductor Google. Para bajar los subtítulos de las pelis, me apresto con subdivx y sincronizo con GOMPLAYER. La inestimable ayuda de mi amigo y camarada Joan Josep Gámez ha sido de gran utilidad para arremeter contra estas carpas cinematográficas que en ocasiones se escabullen y se van de las manos del topo. La Señorita Julieta V. es mi proveedora de filmes raros o del underground. Es una persona conocedora y otro topofilmicus. El software para cambiar codec es francamente variado: Nero, Gomplayer, Ashampoo, Converxtodvd. En el paisaje físico, siempre hago una especie de excursión a los lugares de venta y renta de videos. Principalmente a Blockbuster, en donde he conseguido pepitas de oro fílmicas. Es digno de mención Galaxie videos. Las tiendas comerciales ofrecen baluartes del séptimo arte. He visto resplandecer ante mis ojos EL FOTÓGRAFO DEL PÁNICO en 29 pesitos en Hitbox. O una peli de Kurosawa de Criterion Collection en 10 devaluados "pesares". Por otro lado, mis periplos al Distrito Federal no son infructuosos. En la Estación Balderas se encuentra Arnulfo, gran topo, acendrado cinéfilo y amigo. Me ha contado un director de cine que existe un Gran Maestro Topo en el Chopo. Su nombre: Juan Helpidio. Una especie de vaca sagrada de la cinematografía mundial. Un referente ineludible de este arte que nos hace cometer pecata minuta respecto al celuloide. Pronto lo conoceré y estoy seguro que de ese encuentro saldrá algo positivo. Otra de mis pasiones es revisar catálogos sobre cine. Existen en la web muy amplios y variados. Desde Kinovideo hasta Criterion, pasando por Suevia films, Zafra y otros. Por no hablar de clubes que se especializan en las películas de arte como cineclubcafé, por citar un ejemplo. En este instante me llega un recuerdo de mi querido amigo Leonel. Una tarde, después de ver una buena película le espeté diciendo: Leonel, ¿cómo le haces para conseguir tanta peli tan buena? Y me respondió simplemente: "El día que te arrebate esta pasión cinematográfica, verás que conseguirás en donde sea los filmes necesarios para el caso. Hasta debajo de las piedras las hallarás". Palabras proféticas de un amigo muy querido, conocedor como nadie de este arte tan hermoso. Es por ello que me he convertido ya en un topofilmicus. Muchas gracias Leonel por este inmenso regalo. Y a tantos otros cuates como Jaimito Álvarez del Castillo, Jorge Ramírez Pardo, Antonio Meave, Rubén Gaytán, Joan Josep Gámez, Rubén Ruelas, Dra. Pilar Martínez, Profesor Luis Rodríguez Macías y al experto en el mundo del ciberespacio Enrique Pardo. El cine es mejor que la vida, no importa quien lo haya dicho, si Truffaut o García Riera. El cine, "el paradigma de la existencia" como menciona Juan Helpidio. El cine como bálsamo y cura para la "insoportable levedad del ser".


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